
El gentío es increible, y nosotros con el globo enganchado a la cintura para que se nos vea bien.
La verdad es que el ritmo se hacía muy cansino, pero la verdad es que nos permitía ir hablando y pasar la cursa animando a los corredores que habían decidido probar suerte con nuestro tiempo asignado.
Una experiencia para no olvidar, máxime cuando nos ibamos cruzando con muchos compañeros que corrían o estaban animando. ¡¡¡Qué Gran Club!!!.
En fín objetivo cumplido, llegando en 4:29:18 tal y como se pedía. Lástima de David que se quedó un poquito atrás a falta de 2 km. Pero mis felicitaciones para él que ha demostrado ser un crack.